Las Redes Sociales

No podemos negar que pertenecemos a un siglo que se ha destacado por su evolución constante,  y pertenecer significa que muchos de esos cambios impactantes han inferido en nuestras vidas y hay uno que ha dado un gran salto en modificar nuestras relaciones con los demás “Las Redes Sociales”.

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No somos ya los amigos que se llaman para reunirse en persona, dialogar un poco, cenar o ir a cine y tener recuerdos de la experiencia.  Con el tiempo han aparecido herramientas que facilitan y mejoran ese contacto que tenemos con las personas cercanas; o será quizás que ¿Nos están alejando más?. 

No es necesaria ya una presencia física en cualquier proyecto, porque somos ahora identidades virtuales que interactúan. Las redes sociales han creado un espacio nunca antes conocido, donde estos nuevos “yo” se personifican, se personalizan pero sobre todo tienen una interacción común donde se opina, se comparten ideas, pensamientos que no solo se escriben sino que se han expresado de mil maneras. 

Como seres humanos, nos unimos y nos separamos, odiamos y amamos. Es parte de nuestra naturaleza presencial, por razones obvias estos aspectos naturalmente humanos se han trasladado a las identidades virtuales. Éstas a su vez hacen el intento de definirnos. O sino, ya no se dice “Dime con quien andas y te diré quien eres” sino “Veré tu perfil y te diré quien eres, tus amigos y tus intereses”. La red social nos convierte en seres públicos, hecho que no es de mucha revisión pero hace que los demás sepan que de alguna manera vives, y que irónicamente estás “presente” en su vida virtual.

De manera pues, que hemos llegado a tal punto en que del 2005 para acá, escucharemos “red social” muchas veces y por mucho tiempo, aceptémoslo, no será algo que acabe inesperadamente sino que habrá una nueva y mejor que sustituya a la otra. 

La pregunta, teniendo en cuenta esto es ¿Podemos controlar el alcance de las redes sociales?.  Muchos las han catalogado de ángeles y otros de demonios. Pero si tengo una, ¿Estoy en capacidad de evaluar su influencia y modificar los aspectos de mi vida en relación a ella?

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La respuesta a éstas preguntas no se encuentra en un discurso definitivo, porque al igual que con la tecnología no solo depende del uso sino también del usuario. La historia ha demostrado que tenemos la capacidad de modificar nuestra existencia, una gran cualidad para éste nuevo pequeño desafío. Es impensable escribir sugerencias iguales a las del estudiante comparado con el docente, o el adulto soltero, el universitario, el ingeniero.

A diversidad Humana respuestas diversas, lo que sí es de reflexionar teniendo en cuenta esto es ¿Cuánto afecta a mis actividades importantes?, ¿Cuánto afecta a mi vida social? ¿Dependo de él? ¿Soy consciente del momento en que debo dejar de usarlo? Podemos encontrar el límite a todas las cosas, entre ellas a estos espacios.

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El límite se ha encontrado en aquel usuario en el que en mi concepto pasa unas doce horas conectado a facebook por ejemplo, y que ya no distingue a sus amigos reales y presentes de los que aparecen en su lista de contactos. El límite puede estar también en nuestra dependencia a hacer de conocimiento público todos nuestros intereses y pensamientos, con el afán de recibir una respuesta quizás de esos “amigos” no tan confiables pero “presentes” para dar el comentario.

Está en nuestras manos modificar nuestra manera de ver al fenómeno. La inmediatez en la información, la interacción directa, los comentarios, los likes, las plataformas, y los intereses en común que se almacenan en las redes sociales podrían ser para muchos grandes herramientas educativas. ¿Por que no convertir a la identidad virtual en un ser que haga público su conocimiento y sus intereses con un fin más profundo?.

Imagen¿Quién sabe? el aprendizaje cambiaría su mirada hacia ese punto, y no solo hablaríamos de cursos virtuales, universidades virtuales sino de redes sociales que beneficien la obtención de conocimiento, que sean medios de acompañamiento verídico del aprendizaje, puntos de reunión de intereses, opinión y organización de los estudiantes. Ya hay un ejemplo claro de una red social educativa: Edmodo.com

Hay serias críticas a las redes sociales, en tanto nos quitan mucho tiempo productivo del día, nos amarran entre comentarios y cosas que nos interesan. Pero, teniendo en cuenta nuestras falencias ¿Por que no convertir a la interacción en las redes como parte de la solución y medio para la enseñanza y el aprendizaje? Nuestro nuevo enfoque cambiaría, y quizás no seríamos más víctimas de nuestro propio invento sino reinventar las formas en que podemos aprender y relacionarnos.